[Chapter 10]
Era El Mes De Diciembre Cuando Empezábamos A Terminar Las Clases En La Facultad, Todo Estaba Más Relajado, Menos Deberes, Pero Con Temor A Las Pruebas Finales Y Exámenes.
En Uno De Esos Días En Que Debía Dar Uno De Las Últimas Pruebas, A Álvaro No Se Le Ocurrió Nada Mejor Que Raptarme En Pleno Descanso, En Frente De Todos Mis Compañeros En El Patio. Ahora Obviamente Media Facultad Nos Conocía, Éramos Los Dos Gays Más Conocidos Dentro De La Universidad, Hasta Los Profesores Nos Tenían En La Mira, No Faltaba El Que Trataba De Destruirnos, Aunque Nunca Lo Conseguía.
Volviendo Al Rapto; Me Llevaba Rápido Al Baño, Yo No Entendía Por Qué Hacía Eso, Era Sorprendente, No Me Hablaba Nada, Era Muy Sospechoso Todo Eso.
Entramos Al Baño Y Me Empujó. Me Gritó E Insultó.
Me Tiró Las Llaves Del Departamento En La Cara Y Se Fue.
Quedé Pasmado, No Sabía Qué Hacer, Si Salir Detrás De Él O Dejarlo Ir Y Perderlo.
Corrí Desesperadamente Tras Él, Por Todo El Campo Pastado, Hasta Que Lo Alcancé, Le Tironeé El Brazo Y Lo Atraje Hacia Mí. Lo Besé, Pero Me Volvió A Empujar – La Verdad Es Que No Sé Por Qué Lo Besé, Debería Haberme Limitado A Aclarar La Situación, Pero Lo Hice Y Ya – Lo Abracé Y Tomé La Cabeza, La Acerqué A Mi Hombro Y Le Pedí Que Habláramos. Aceptó Muy Pronto, No Necesité Mayor Tiempo, Ya Que Puso Poca Resistencia. Le Pregunté Por Qué Había Reaccionado De Esa Forma Y Me Contó Todo. Quedé Perplejo Al Enterarme De Su Historia - Alguien Le Había Contado Que Yo Andaba Con Otro Tipo, Con Ese Tipo De La Disco, Al Que Una Vez Que Habíamos Asistido, Le Habíamos Pegado Por Molestoso Y Poco Disimulado. Era Obvio Que Reaccionara, Respondía Muy Bien Al Perfil Psicológico De La Mayoría De Los Gays Que Conozco – Pensando Y Analizando Minuciosamente El Asunto, Llegamos A La Conclusión De Que Eso Había Sido Tramado Por Alguien Que Nos Quisiera Separar Definitivamente Y Para Siempre – Las Únicas Personas Podían Ser Sus Padres – Decidimos Ir A Casa De Ellos, Los Dos Juntos Encararíamos A Esos Infelices. Tocamos La Puerta De La Casa Y Salió A Recibirnos La Mamá.
Entramos Sin Que Nos Lo Dijera, Le Exigimos Que Nos Contara La Verdad.
Que Expusiera Su Punto De Vista Y Explicara Por Qué Había Pedido A Ese Hombre Que Nos Separara. Ella Rompió En Llanto Pidiendo Perdón – La Verdad Es Que Nunca Pudo Aguantar Que Su Hijo Fuera Distinto Al Resto, Que No Le Diera Nietos Que Pololeara Con Hombres Y Con Lo Que Eso Conllevaba, Que Forma Una “Familia” Con Otro De Su Mismo Género, Evidentemente. Después De Averiguar Eso Pudimos Descansar, Relajarnos, Confiar En El Otro, Etc.
Es Por Eso Que Hace Un Rato, Ahora Ya En Vacaciones, Preparándonos Para Irnos De Viaje En Unas Pocas Horas, Decidí Contarle Mis Sueños. Al Pensarlo Fríamente, El Sueño Del Secuestro Significaba Que Al Tratar De Arrancar De Esa Situación Límite, Tendría Una Confusión Mental, Claro Que No Me Afectó A Mí, Sino A Mi Pareja; Y El Segundo, Cuando Me Lanzaba Al Vacío Era La Desconfianza Que Sus Padres Trataron De Sembrar Entre Nosotros. Ahora Tengo A Álvaro A Mi Lado, Viendo Cómo Termina Esta Historia, Una Parte De Nuestra Larga Historia, Es Obvio Que Falta Mucho Por Recorrer Juntos; En Este Momento Tengo Que Dejar La Historia Hasta Aquí Ya Que Me Está Empezando A Besar Y No Me Quiere Dejar Escribir Tranquilo.