martes, 8 de marzo de 2016
A un año de la última actualización
martes, 17 de marzo de 2015
Certain People I've Known X
Luego de la segunda
vez yo ya pensaba que quería que me fuera de su departamento, pero me
sorprendió al invitarme a que lo acomapañara a comer, porque él no había
almorzado, así que bien, cada uno se duchó y salimos a caminar buscando que
comer. Luego de un rato mirando edificios, comentando las fachadas y con más
hambre que nunca, llegamos a un lugar, me invitó a comer con él y disfrutamos
una conversación amena en donde me confió parte de su historia personal. A esa
altura yo ya estaba mirándolo con tranquilidad y con unas ganas locas de besarlo
en plena calle, pero no, luego de terminar de comer, pasamos a comprar algo que
le hacía falta, caminamos varias cuadras y finalmente me dejó en el metro
cercano a su casa.sábado, 1 de noviembre de 2014
Certain People I've Known IX
Pasaron dos meses más o menos, cambié mi número de teléfono y justo el último día que mantuve el antiguo teléfono prendido, me saludó, hablamos un poco y le dije que efectivamente dejé de hablarle y que lo había sacado de mi libreta de contactos dada la poca fluidez de nuestra conversación. También le conté la casualidad del cambio de teléfono y la suerte que había tenido de encontrarme. Recuerdo que al día siguiente me llamó por teléfono y hablamos mucho rato, incluso me sugirió que nos reuniéramos, pero pasó algo más de una semana para concretar. Cuando salimos fue muy entretenido conversar, comer, reirnos de tonteras y al final pasé una tarde especial. Al caminar en dirección a separarnos me preguntó si nos veríamos nuevamente, yo respondí que sí, que me interesaría seguir en contacto con él.
Durante la semana que vino salimos seguido, él fue muy propositivo, nos mantuvimos siempre en contacto por texto o por teléfono, cosa que me sorprendió, puesto que esperaba que con la mayor de las suertes, pudiera verlo al fin de semana siguiente. Durante estas salidas conversamos distintas cosas, él mostrándose como alguien sumamente derecho y sincero, sin esconder la sensibilidad que a tantos hombres nos cuesta revelar. Incluso recuerdo que destacó que yo tenía una imagen más madura para alguien de mi edad, que mostraba tener un carácter muy especial y que, a pesar de mostrarme complejo en ciertos aspectos, le parecía atractiva mi personalidad.
Hablando de conocernos, ambos expresamos la idea de no querer hacer el loco ni hacernos perder el tiempo, que en el momento no estábamos saliendo o viendo a nadie más y que preferíamos conocernos de a poco, pero sabiendo donde estábamos parados. Durante las últimas dos veces que nos vimos tuvimos un acercamiento físico rico, pero que finalmente rechacé, porque por mi mente pasaron todas las víctimas anteriores, todas esas personas con las cuales tuve sexo sin sentir nada y salieron uno por uno a recordarme lo banalizado que estaba mi concepto del sexo y el poco valor que en ese momento tenía mi vida afectiva - sexual. Ese día me di cuenta que este tipo era distinto, que yo no quería solamente salir un par de veces, darnos unos besos locos, tirar y pasarlo bien. También me di cuenta que salíamos seguido a comer a lugares del sector Providencia - que no es del todo caro, pero tampoco es tan barato para alguien que está terminando un magíster, sin un trabajo como sustento - así que de una manera muy enredada y torpe (porque me sentía avergonzado e incómodo) le di a entender que teníamos distintos poderes adquisitivos y que esperaba que lo entendiera, puesto que no deseaba que ese tema se transformara en una piedra de tope en el proceso de conocernos.
Pasó esa semana y yo tuve que viajar a Viña del Mar, pero pensé que no por no poder verlo me iba a ausentar o que no iba a querer saber de él, así que intenté mantenerme presente, saludándolo o dándole a entender que estaba ahí. Él se escudó toda la semana que no podía responder mis mensajes ni llamadas, porque tenía mucho trabajo. Aquí vino mi primera caída, sentí que algo andaba mal, según él, todo iba bien, salvo el estrés del trabajo y sus problemas personales. Quedamos de conversar en persona, pero no pudo ser tan pronto como yo quería, así que dejé de hablarle, sentí que siempre estaba yo ahí, buscándolo, demostrándole interés... desaparecí.
Al cabo de unos días, me llamó por teléfono y hablamos, le expresé lo que sentía, pero se disculpó diciendo que estaba lleno de trabajo y que estaba enfermo, que no tenía ánimos de nada, que andaba con poca energía y dormía mal. Yo no sé si seré muy duro de cabeza o qué, pero me pongo en esa situación, hago el intento de entenderlo, pero digo "no, no hay caso, por muy enfermo que yo esté, no me cuesta nada escribirle un mensaje para saber de él, es lo mínimo".
Logramos juntarnos después de dos semanas de no habernos visto las caras y conversamos, se sinceró y me contó en profundidad los problemas familiares que tenía y por primera vez lo vi emocionarse (sin llegar a las lágrimas) y me produjo ternura, tanta ternura, que me dieron unas ganas locas de pararme de la mesa en donde estábamos tomando té y olvidar a todo el mundo que nos pudiera estar mirando, tomarle la mano, abrazarlo y robarle un beso suave, delicado. No pude, no sabía si podía hacerlo. No sé cuales son los límites permitidos, no sé si me puedo poner cariñoso sin espantarlo.
La dinámica se mantuvo así: hablar un día, otro no; mandarle mensajes con propuestas que no respondía, tomar distancia; esperar que él me hablara, hacer el intento de conversar con fluidez. Confieso que esto me produjo una confusión importante, así que le tuve que decir simplemente que me gustaba, que no lo miraba como un amigo al que de vez en cuando le daba besos, que sencillamente él me atraía. Según él, yo también le gusto, que va a tomar este tirón de orejas para hacer mejor las cosas, pero sigo sin entender cómo a alguien que supuestamente te gusta "lo descuidas".
Luego de eso me invitó al cine, lo pasé súper bien e incluso me vino a dejar a casa. De repente, entre la filosofía y el reflexionar, pienso que quizás esas son sus formas de demostrar su interés, que quizás yo también he ayudado con la barrera del poco acercamiento físico, del no jugármela con pasión en los momentos en que lo tengo en frente para robarle un beso ¡pero puta que quiero acercarme!
Te voy a guardar en una cajita,
ni muy grande ni muy pequeña.
En la tapa, con un bonito rótulo,
escribiré que allí yace tu alma
para que cuando te eche de menos
sepa donde encontrarte.
jueves, 26 de abril de 2012
Mimetizar
Recobrarse, Reencontrarse & Deslumbrar
Cuatro años sí que me han costado caro, me estanqué con cosas tan simples como el liberarme y darme la oportunidad de entregar algo más que migajas desparramadas por doquier.
Asumo que no es la vía esperada, pero a ratos me invade la sinceridad que tanto nos prometemos y siento que es parte del fair play.
domingo, 28 de junio de 2009
Take A Risk: It's Showtime.
Reinaba la calma en el departamento ubicado en Santiago Centro, el sol despuntaba y el aire entraba suavemente por una ventana en forma de brisa tibia y acogedora.
Tantos parafraseos dirigidos al techo terminaron por convencer a Gabriel de que tenía que tomar cartas en el asunto y mirar el futuro con otros ojos.
Tomó el teléfono y marcó un número mientras pensaba:
Luciano, estoy comenzando nuestro final. Si es necesario, saldré de tu vida sin remordimientos, que te quede claro, créeme.
Basta de jueguitos engañosos que apuntan hacia círculos infinitos.
Con este mensaje te digo adiós para siempre.
Aló? Sí, soy yo, quería decirte que... no quiero que hablemos más, esto se acabó aquí, ahora. Espero que te quede súper claro, nada más de tonteras, se terminó.
No me busques ni llames, te quiero.
Cortó y llamó a Sebastián.
Aló? Seba, acabo de llamarlo, se acabó.
I love you more than you'll ever know.
It hurts to see you go.
Bittersweet goodbye.
lunes, 22 de junio de 2009
Take A Risk: Moving On
Gabriel se abría paso por la atiborrada discoteque junto con uno de sus mejores amigos, Sebastián, en tanto un par de miradas se dirigían hacia ellos buscando rastros de presas apetecibles.
El remix más movido del momento sonaba de fondo mientras que las luces se dispersaban hacia todos lados como pequeños haces de estrellas fugaces que chocaban con el público extasiado.
El ambiente desenfrenado se colgaba del nombre de "Fiebre de sábado por la noche" dando a entender que sería una velada comandada por los excesos y la mala fortuna.
Un vaso de roncola dio el puntapié inicial al show, dos tipos bastante llamativos hacían oídos sordos a la música y a todo su entorno, dedicándole total atención a ambos hombres, enviando un mensaje poco sutil encarnando la lujuria desmedida.
Gabriel, quien no tenía ganas de posarse en labios pasajeros de una noche, no mostró interés alguno, mas Sebastián cayó como pato cazado por un pistolero, acercándose rápidamente a los destellantes flamencos que lo tentaban a bailar y moverse con extrema sensualidad.
Como Gabriel se sabía solo y sin muestras de recuperar a su compañero, se decidió a emborracharse, y así, dos, tres, cuatro vasos más de roncola le dieron el toque adrenalínico a su mordaz plan. Tenía claro que si algo arriesgado quería hacer, el alcohol le brindaría la excusa perfecta para dar rienda suelta a sus descabellados pensamientos.
Tres de la mañana y su celular chispeaba excitación, sus dedos se desquitaron con el teclado al apretar los botones, una seguidilla de mensajes de texto - bastante comprometedores - salían en busca de su destinatario - Luciano, su exiliado y perpetuo amor - con quien las cosas se habían desarmado a medio empezar.
Algo inesperado sucedió, Gabriel notó que no le devolvía mensajes, sino una llamada. Dentro de su estado etílico pensó: "Cómo cresta le contesto acá, no podré escuchar nada de lo que tenga que decirme... Dah, si al final, de seguro, no tiene nada interesante que decirme, a lo más me va a retar por la hora..."
-Aceptar llamada entrante -
Un vuelco en los ojos y en su cara denotaron que Luciano no lo llamaba precisamente para retarlo por la hora, más bien despotricaba contra él por escribir cosas tan directas, sabiendo que su pololo podía leer los mensajes sin querer, detonando en sí una especie de inseguridad mal fundada que no tenía por donde atribuirle a los suntuosos mensajes, que perfectamente podría haber omitido y eliminado sin mayor esfuerzo.
"... Lo único que se me ocurre decirte es que ... nada te hará entender que es conmigo con quien deberías estar compartiendo este frío invierno... ni siquiera el remordimiento que te da al saber que actúas como un cobarde que no tiene claro lo que realmente es bueno para ti.... buenas noches...y si rompí tu infranqueable nidito de amor, discúlpame", lanzando las últimas palabras con un recelo inmenso en tanto cerraba su celular.
Pobre putito, actúa con desesperación, nunca sabrá lo que es amar.
lunes, 18 de mayo de 2009
Take A Risk: The Beginning
"Llegué a la conclusión de que el motor de mi vida es el amor de pareja, sí, no tengo rollos con decirlo, siento que el amor me mueve y me impulsa a saltar de la cama." - Esas fueron las palabras de un alicaído y emocionado Gabriel, tratando de dar a entender que extrañaba la sensación de ser importante para un "tú".
"La razón de tu desazón se centra exclusivamente en que estás pegado con ese loquito, te tiene colgado de los cocos, no te das cuenta que no puedes hacer que tu vida sea dependiente de un fantasma que te hace muecas, que te tienta, pero que, tú muy bien lo sabes, no llega." - Fue la tajante respuesta de Sebastián.
"Me encantan tus teorías mentirosas. Me enmudezco en los fonemas y me absorben por completo. Eres tan atrevido que das paso a recuerdos que quiero encriptar, que me hacen señas desde la distancia y me incitan a correr a toda velocidad en busca de ellos, asegurándote que dejaría mi presente por conseguir lo que quiero" - Alegó Gabriel.
"Más mentiroso eres tú, que ni siquiera sabes disimular tu trastornada cabecita angelical y soñadora, eres una pérdida de tiempo, debes aprender a discriminar entre lo verosímil y lo increíble, deja de creer que Campanita algún día tocará tu ventana y con polvitos mágicos te llevará donde está él" - Contestó fuertemente Sebastián, que al cabo de unos instantes ya se estaba empezando a afiebrar por la conversación.
"La verdad es que soy un enamoradizo innato y me carga la soledad" - Concluyó Gabriel.
"¿Qué triste tu vida, no?" - Añadió Sebastián.
Oh baby if you find
I'm not the loving kind
I'll buy you flowers
I'll pour you wine
Do anything to change your mind
Sometimes
I watch you when you're sleeping
I wonder what you're feeling
domingo, 11 de enero de 2009
The Magic Position I
El título puede decir muchas cosas, tal vez algunos puedan hacer la conexión que existe por el alcance de nombres, otros, a lo mejor, le busquen el sentido dirty, mientras que otros sólo lo lean como un insignificante anuncio de compra venta de El Rastro.
La sequía literaria tiene que irse de una vez por todas, así que, nuevamente, decido, quizás por un momento, seguir con la vieja técnica de publicar mi eterno preludio por encontrar a quien, como dice mi amigo Felipe Antonio, valore el hombre que soy, el dulzor, la atención y cuidado que tengo para ofrecer.
(Atentos, que eso no quiere decir que no tenga mis "pifias" con respecto al temperamento y seriedad).
Tell me how many frogs do I have to kiss
Before I find my prince, before I find my prince.
Hoy,
como tantos días atrás, la señorita Bedingfield me cotorrea sobre técnicas para acercarme a los hombres y saber decir las palabras adecuadas en el momento preciso.Aunque tenga voz ronquita y un tanto distinta al común de las cantantes, eso no le quita peso a lo que ella diga ni tampoco indica que esté muy alejado de la realidad que nos embarga ni mucho menos que sea poco asertiva con sus versillos escurridizos.
Wake up smell the roses
Life is happening and you don't know it
Wake up, take a moment
Grab it in your hands... and own it
Les contaré, me gusta un tipo, está decidido, lo conquistaré.
No revelaré detalles comprometedores, sólo diré que en edad estamos muy parecidos, tiene un sentido del humor especial, es preocupado, impresionable con pequeños agazajos, pero a veces mantiene la compostura, la verdad es que su tira y afloja (o así lo veo yo) me tiene colgado de cabeza y actúo como una marioneta ante sus "no encantos".
Explicaré este último detalle; como mencioné antes, a veces percibo que su actuar es y no es un modo de parecer más interesante de lo que ya es, aunque, si lo veo fríamente, ese modo de tratarme me tiene con un imán, mas si no lo tuviera, creo que el interés que estoy demostrando por él sería el mismo ahora, mañana o pasado.I keep my fingers crossed,
you're not like all the rest,
So when you come to pick me up
come right to my door.
Con todas estas brabuconadas que me mandé no trato de decir que estoy completamente en la piscina nadando junto a él, no, para nada, sólo digo que existe una fijación, no hablo de amor, compromiso ni un futuro fructífero entre ambos.
(Eso pretendo dejarlo muy claro)
Espero, sinceramente, que algún día pueda sentirme libre de decirle al personaje "que ya no es tan incógnito" que me gusta y que desearía quererlo de un modo cercano, pues, desde el día que entró a mi ciber mundo me inundó de buenos pensamientos y me recordó que aunque sea un hombre más desarrollado y que a estas alturas aún me falta mucho camino, siempre debo tener presente que el sentir cariño por alguien, del mismo modo en que por primera vez aquella sentí, puedo perfectamente reencarnarme en el antiguo yo y perseverar para que el holograma lejano del tipo amoroso y tierno esté presente a mi lado, como guía.
These words are my own
From my heart flow
I love you, I love you, I love you, I love you.
(El "I Love You" entiéndase como "Te Quiero")
sábado, 5 de abril de 2008
Sueños
Más & Más...
Eran las 6:30 y el reloj comenzaba a sonar, un nuevo día estaba a punto de despuntar y la rutina volvía a desatarse.
- ¿Quieres pololear conmigo? -
Esa frase me daba vueltas en la cabeza, quería algún día poder decírsela a alguien, pero hasta ahí nomás llegaba la idea, porque:
Primero, no tenía a quién decírsela.
Segundo, no se me ocurría cómo hacerlo.
Tercero, conocer a alguien y llegar a tener las ganas de formar esa relación de pareja no es trabajo fácil.
Entonces quedamos de juntarnos un día en un parque en la tarde después de clases. El día llegó y yo me traté de presentar de muy buena forma, me puse la ropa que más me gustaba y acomodaba, dormí lo suficiente para llegar con cara de descansado y así no mostrarme como un tipo descuidado.
Los días posteriores fueron maravillosos, hablábamos bastante por teléfono, nos veíamos por lo menos una vez a la semana, nos juntábamos a almorzar o simplemente a caminar por algún lugar en que la naturaleza fuera abundante.
Yo andaba en las nubes, me dormía pensando en él, imaginaba que estaba a mi lado, recostados juntos, cara a cara, creando un mundo de sueños mutuos, palacios de cristal y deseaba imperiosamente que lo que estaba sintiendo yo también lo sintiera él por mí.
Así fue como un día de lluvia nos juntamos en el mismo parque conmemorativo de aquel entonces y le dije:
"¿Sabes? Te quiero confesar que te encuentro irresistible. No dejo de pensar que haría lo imposible por quedarme cerca de ti"… “¿Quieres pololear conmigo?
- ¿Cómo lo hice? ...
No lo sé ...
Simplemente me lancé a mi suerte -
Él, con una sonrisa inmensa me dijo que sí, que aceptaba.
Como imaginarán, yo no podía más y estaba a punto de estallar de felicidad.
De ahí a que esta historia sea real es otro cuento…
There's a master plan
And although I know I don't believe in destiny
Maybe it found me
Now my world is filled with so many things
But nothing compares to the touch of your skin
There's a symphony and a melody that plays whenever you're around
I think I've been found
I can't count all the colors I see in your eyes
And while your heart beats in mine, it's true
I can't ever get enough of you
sábado, 27 de enero de 2007
Suiza
Antes Que Todo, Me Gustaría Agradecerle A Mi Amigo Y Compañero "Tokoko", Alias "Pinky", Quien Me Facilitó Las Dos Últimas Photos, Que Fueron Enviadas Por Su Prima Desde Suiza.
Gracias Wn! =)
Salí del país hace un año, terminé de estudiar y con Álvaro estamos en esta hermosa tierra, Berna, capital de Suiza.
El día del viaje, ambas familias nos fueron a despedir al aeropuerto, lo que me pareció sorprendente – nunca pensé que mis “suegros” fueran capaces de guardarse su orgullo en el bolsillo e ir a decirle “adiós” aunque sólo fuese a su hijo - por más que me traté de guardar las lágrimas, en el momento de abordar el avión no pude más y exploté en un mar de emotivas y claras perlas saladas, las que acompañadas por largos suspiros, dieron el puntapié inicial a una nueva vida, a una travesía a la que todavía no damos término.